Escrito por: Rocío Chiva
Cantarranas, el campo de rugby de la Universidad Complutense de Madrid, volvió a acoger por segundo año consecutivo el DCODE Festival. Y con nota. Sin nadie comparándolo con el Summercase, sino con su propia primera edición, parece que el DCODE comienza a adquirir su propia idiosincrasia, algo importantísimo para que un festival de música se mantenga con vida. Y sí, quizás sea porque estudié cinco años de mi vida en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, pero a mí me parece que este festival tiene encanto. Y conseguirlo situando tu festival en un pueblo de interior todavía... pero en una ciudad como Madrid se me antoja complicado.